Sin categoría

Trecho

Me he dado cuenta que limitarse no siempre es malo. Muchas veces ponernos límites es estar conscientes de las decisiones que tomamos, saber cuándo debemos parar y cuándo debemos continuar; reconocer cuando el amor no es suficiente, admitir la realidad no siempre es malo. Admitir la realidad, renunciar a alguna expectativa o ilusión no siempre es negativo; cuando estas expectativas, ideas, ilusiones, sueños, metas, pensamientos dejan de ser una razón por la cual luchar y se convierten en consumidores de nuestra identidad porque se clavan tan profundamente en nuestro ser que no encontramos nada más que nos defina, entonces es en ese momento que limitarse no es malo. Perseverar no es tarea fácil y sin embargo, estar en ese trecho donde no sabes si detenerte o continuar es lo más difícil porque no se trata de cuantos golpes puedes aceptar, se trata de lo que los golpes están haciendo contigo…

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s